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Publicado el 21 Sep, 2015 el Mi viaje, Viajes | 0 comentarios

Viena.

No recuerdo cuando fue la última vez que me quedé boquiabierto ante un edificio tan hermoso. La catedral de Viena es, sin lugar a dudas,  una obra de arte. Llegamos al centro de la ciudad, aparcamos en un parking subterráneo y nos adentramos por sus calles sin mapa y sin rumbo. El primer edificio que nos encontramos fue este, y tras sortear a varios individuos vestidos al estilo Mozart intentando vender entradas para conciertos y otros espectáculos, entramos en la Catedral de San Esteban. Ya su fachada se nos presentó imponente, pero fue en su interior cuando  las manecillas del reloj del tiempo parecieron pararse ante tanta belleza.

Viena   Viena

Esta ciudad prometía, así que fuimos en busca de la oficina de turismo para hacernos con un mapa y recibir algunas recomendaciones. Y justo al lado de la oficina de turismo y tras empezar nuestra ruta, Museo Albertina. Nos miramos y asentimos con la cabeza, la exposición Monet to Picasso no la podíamos dejar pasar por alto. Sólo el hambre nos podía sacar de allí y así lo hizo. Food Truck y a seguir.

Viena

Fuimos paseando por el centro histórico recorriendo calles, plazas y parques. Mucho que ver, poco tiempo y con ganas de vivir la ciudad. Llegamos a la barroca Iglesia de San Carlos y frente a su fachada principal se estaba desarrollando un festival de espectáculos callejeros con malabaristas, músicos, clowns y artesanos. Yo tengo un payaso dentro y mi compañera de viaje una bailarina, no digo más. 

Las ciudades son sus mercados,  y Viena cuenta con un bulevar donde las especies, la repostería, la restauración, golosinas y frutos secos, quesos y vinos entre otros productos autóctonos,  invitan al visitante a querer probarlo todo. ¿Habéis merendado alguna vez un dulce con crema de amapolas?

El día llegaba a su fin, la ciudad nos quería retener, una última visita a la Catedral de San Esteban y de vuelta a Praga.

No sé muy bien como describir el aire que se respira en esta  ciudad, quizás la mejor definición sería decir que Viena tiene un ambiente armonioso. No sólo me ha gustado su belleza como ciudad, también me ha gustado mucho la armonía que hay en cada rincón.

Un detalle, disfrutad los pasos de peatones. 😉

Viena

Sigo…

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